domingo, 21 de septiembre de 2014

Protejo intereses, pero no los tuyos.



Pasa a veces que dentro de la jerarquía de una empresa, un empleado como los demás, trata de imponerse para que otros empleados dejen lo que están haciendo, y les dén máxima prioridad a sus intereses, sin que haya una instrucción de alguien de mayor jerarquía que lo avale.

Y esto lleva a roces... Me está pasando ahora mismo, precisamente eso...Que un empleado, viendo peligrar parte de sus intereses, está realizando toda una campaña de acoso y derribo para que coja yo la responsabilidad de esas gestiones.

Y lo ve peligrar, porque quien lo llevaba hasta ahora, se ha marchado a otra empresa, y no queda nadie que tenga tiempo para realizar esas tareas.

El caso es que como empleados, ambos hemos coincidido de cuando en cuando, y la relación ha sido entre cordialidad e indiferencia, ya que estamos en áreas que no tienen nada que ver y además el pasa la mayor parte del tiempo fuera de las instalaciones.

Yo comprendo su situación, pero ocurren varias cosas:

                  1. Tengo suficientes funciones ya como para cubrir el 100% de mi jornada y más.
                  2. Tengo otros intereses a los que doy más prioridad.
                  3. Su petición carece de autoridad, y si la ratifican, cruzaremos una línea roja.
                  4. Más que petición, me lo exige y me parece una falta de educación y de respeto.
                  5. Solo pide, no hay ningún tipo de negociación, y sin eso no puede haber trato.
                  6. Hay un precedente en el que ayudando a un caso parecido, terminó volviéndose en mi contra.

Ojalá tenga suerte con sus intereses, pero la solución debe buscarla el y es ajena a mí.